Guanajuato Festival Internacional Cervantino 51.

Guanajuato.

La capital de un estado que ha sido azotado por la delincuencia organizada, donde muchos de los encantos del estado se han visto envueltos en noticias alarmantes que incitan a la población a no visitar lugares emblemáticos como Celaya o Irapuato, dejando una mancha que va creciendo cada vez más en nuestro país.

Creo que es afortunado saber que hay lugares de este estado que han logrado mantener una estabilidad social en cuanto a seguridad, tales como San Miguel de Allende y Guanajuato, donde en este último, se realiza uno de los eventos culturales más grandes a nivel mundial, el Festival Cervantino, que este año celebra su edición número 51.

Hablar del Cervantino es hablar de uno de los festivales internacionales culturales más importantes del mundo, donde año con año hay un país invitado y se realizan diversas representaciones artísticas, tales como danza, conciertos de todo tipo de música, obras de teatro, etc.

Este año, el invitado de Honor fue Estados Unidos, donde ofrecieron incluso, y como añadido interesante, algunas clínicas y pláticas de deportes, tales como fútbol americano y béisbol.

Pero basta de contexto, quiero hablar de mi experiencia personal del festival y lo haré en forma de Itinerario.

Llegué el día Martes 24 de Octubre (se celebra siempre en Octubre y dura aproximadamente 1 mes) y estuve hasta el día Domingo 29, y aquí les cuento mi experiencia:

Martes 24 de Octubre – Llegué a la explanada de la Alhóndiga de Granaditas para presenciar un concierto que me emocionaba mucho y que tenía años que no volvía a ver en vivo, nada más y nada menos que a Caloncho, un compa bien buena vibra sonorense (ah, olvidé mencionar, otro invitado de honor fue el estado de Sonora) que toca música muy alegre y tropical. Es un artista al que le tengo mucho cariño y al que le dediqué una entrada solamente a él, dejo el enlace: https://bhblog.mx/2023/10/30/caloncho/

Miércoles 25 de Octubre – Esto apenas comenzaba, como mencioné antes, esto es un festival cultural y como buen fanático mmdor del arte y la cultura (jaja), fui a una obra de teatro llamada “Prisa”. ¿Cuál fue mi maravilla? Que me encantó, tanto que hasta le dediqué también una entrada: https://bhblog.mx/2023/10/31/prisa-festival-cervantino/.

El mismo día y con mucha emoción acudí a un recinto que no conocía y era el Auditorio del Estado, a decir verdad, muy bello pero sin el encanto arquitectónico de otros recintos, vamos, era un auditorio moderno pero muy padre; aquí vi una experiencia de danza contemporánea (no sé si se llame así), la cual, a decir verdad, me gustó, pero no diría que me hizo fan de la danza. No me malentiendan, fue una experiencia muy cool, pero incluso terminando la función conocí a dos chicas que me dijeron que eran estudiantes de danza y que el show estuvo un tanto seco e incluso la vestimenta no iba acorde a la música. Después del comentario de las chicas, mi perspectiva cambió, porque soy un borrego y sigo al experto en opinión.

Jueves 26 de Octubre: Probablemente mi día favorito, empezando por la experiencia de ¡crear mi propio anillo de plata! Es de esas veces que buscas experiencias nuevas en internet y te aparece algo que jamás creíste sentirte interesado y cuando te atreves y ¡WOW!. Cabe aclarar que creo que parte del encanto que tuve al realizar mi anillo fue por la experiencia de mi maestra y su ayudante, donde se notaba su pasión por la orfebrería (yo no conocía esa palabra hasta ese día, jaja) y, obviamente, su paciencia (también mía, debo darme mi crédito), ya que fueron casi 4 horas de fundir, moldear, romper sus herramientas, dar textura, no entender por qué el metal no calentaba, girar una palanquita, lijar, serruchar y muchas otras cosas más… al final, mi anillo me fascinó y le pedí a mi maestra que me mostrara sus creaciones. Mi anillo se quedó tonto al lado del arte de mi maestra; qué hermosas joyas me mostró. Me gustaron tanto que no pude resistirme a comprarle un león que usé como collar el resto de los días que estuve en el Cervantino.

Ese mismo día, como buen rockstar, un pianista tocaría en lo que es el llamado “Templo de la Compañía de Jesús”, una iglesia, UNA IGLESIA. Si alguna vez han ido a misa, habrán escuchado la acústica de las iglesias, es simplemente el mejor lugar para un concierto, donde obviamente no veremos a Rammstein prendiendo fuego por todos lados de la iglesia (¡Estaría DE HUEVOS!), pero sí a un pianista trajeadito y godín tocando piezas del mismísimo Satanás (a mí no me engañan, el piano y el violín lo inventó el diablo). Disfrutar conciertos con buena acústica es TOP.

Y para cerrar este día con broche de oro, fuimos al HERMOSO, BELLÍSIMO, IMPONENTE Y RECIENTEMENTE REMODELADO “TEATRO JUÁREZ”. Es simplemente majestuoso. Honestamente, quería entrar, tocara quien tocara, solo para ver por dentro el Teatro Juárez, que si bien, ya lo conocía, quería verlo remodelado y, para mi buena fortuna, fue una orquesta sinfónica de Sonora que DELEITÓ con su poderoso sonido, donde cuerdas, percusión, coro y cuantos miembros haya en una orquesta, porque la neta yo ni le sé, pero que fue muy EMOCIONANTE (ok, ya basta con las mayúsculas).

Viernes 27 de Octubre: Uuuffaaaa, después del Jueves, las expectativas eran altas. Realmente, en la mañana no pude hacer mucho por temas académicos, pero en la tarde empezaba lo que esperaba fuera bueno. Lamentablemente, y tengo que ser muy, muy muuuy sincero, tocó turno nuevamente de ir al “Templo de la Compañía” para ver a un trío de percusionistas, que si bien, nuevamente en la iglesia me emocionaba mucho por la acústica, el concierto me dejó con mucho que desear. El sonido era bueno y la música un tanto experimental que si te llenaba para un viaje sin andarte metiendo cosas, pero las intermitencias lo hicieron muy molesto. Simplemente el intermedio duró 20 minutos o más, y digo más, ya que me terminé yendo del lugar.

Pero no todo estaba perdido. Mi siguiente experiencia sería nada más y nada menos que una banda de Bosnia que jamás había escuchado en mi vida, pero que al buscarlas en Spotify me llamaron la atención. La banda se llama Dubioza Kolektiv y ¡WOOOOOOOOOOOWOWOWOWOWOWWOOWOWOW! Presentándose en la “Alhóndiga de Granaditas”, me hicieron brincar, bailar, gritar, chiflar aunque no sepa, darme de guamazos en el slam, sudar y me hicieron sentir un Rodrigo de 18 años en concierto de Ska apestando a marihuana (por los de alrededor, porque yo no fumo y es neta), hasta abrazarme con desconocidos. Fue mágico y súper divertido. Es más, hasta me sentí orgulloso de haber bailado tanto sin cansarme. Era mucha euforia. Era tanta mi exaltación por el concierto que quise seguir bailando, por lo que decidí terminar la noche en un antro, pero esa parte es tan irrelevante que me la saltaré.

Sábado 28 de Octubre: No mucho que decir, un Ro de vuelta a su realidad de 31 años cansado que decidió quedarse en cama viendo Malcolm con hamburguesa y refresco todo el día, para al día siguiente estar descansado y regresar a casa.

Domingo 29 de Octubre: de vuelta a casa. </3

Quiero concluir con lo más especial de los días que estuve en el Cervantino, lo que más feliz me hizo y lo que me animó muchísimo a seguir visitando Guanajuato, es toda la gente que sigue sonriendo, familias felices, gente divirtiéndose, tomando fotos del bello lugar, los estudiantes, los artesanos, los músicos, las callejoneadas, la comida, las iglesias, los extranjeros. Toda y absolutamente toda la gente es quien hace de Guanajuato un lugar mágico y que, a pesar de ser uno de los estados más peligrosos del país, Guanajuato con sus guanajuatenses, jamás dejarán de sonreír ante cualquier adversidad. Gracias por todo Guanajuato y Cervantino.

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